Primero, una sombra apenas perceptible roza uno de sus bordes. Poco a poco esa oscuridad avanza, la superficie brillante que conocemos va desapareciendo y, según el tipo de eclipse, nuestro satélite puede terminar mostrando un aspecto sorprendente: tonos oscuros, cobrizos, anaranjados o incluso rojizos. Por unos momentos, la Luna parece transformarse por completo.
Y lo más curioso es que todo ocurre por una gigantesca sombra proyectada por nuestro propio planeta. Eso es, en pocas palabras, un eclipse lunar: un fenómeno que se observa a simple vista, que ha fascinado a la humanidad durante miles de años y que, aunque hoy conocemos perfectamente su explicación, sigue teniendo la capacidad de detenernos y hacernos mirar hacia arriba.
En agosto de 2026 tenemos una oportunidad especialmente buena para verlo. Durante la noche del 27 de agosto y la madrugada del 28, según la zona horaria, ocurrirá un eclipse lunar parcial muy profundo. En su momento máximo, cerca del 96% del disco lunar entrará en la parte más oscura de la sombra de la Tierra, de acuerdo con los cálculos de la NASA. No será un eclipse total, pero será tan intenso que gran parte de la Luna podría verse oscura y cobriza, muy distinta a la que vemos en una Luna llena normal.
Pero este artículo no trata solo de esa fecha. Cuando la noche del 27 y 28 de agosto haya pasado, la historia sigue: seguirá habiendo eclipses lunares, la Luna seguirá recorriendo su órbita y la Tierra seguirá proyectando su enorme sombra en el espacio. Por eso vale la pena entender cómo funciona este fenómeno, más allá de una fecha puntual: qué lo provoca, por qué no pasa todos los meses, qué diferencia hay entre un eclipse parcial y uno total, por qué la Luna puede volverse roja, si es peligroso observarla y desde dónde se puede disfrutar.
Qué es realmente un eclipse lunar
Dicho así, suena sencillo: Sol, Tierra y Luna alineados. El problema es que, para que eso ocurra, las posiciones de los tres cuerpos deben coincidir con bastante precisión. La Luna tiene que estar en fase llena, porque es justo en ese momento cuando se ubica en el lado opuesto de la Tierra respecto al Sol. Sin embargo, tener Luna llena no basta.
Y aquí aparece una de las preguntas más interesantes: si cada mes hay Luna llena, ¿por qué no hay un eclipse cada mes? La respuesta está en la trayectoria de la Luna. Nuestro satélite no gira alrededor de la Tierra exactamente en el mismo plano en el que la Tierra gira alrededor del Sol; su órbita está inclinada unos cinco grados. Parece poco, pero en el espacio es suficiente para que, la mayoría de las veces, la Luna llena pase un poco por encima o por debajo de la sombra terrestre sin llegar a atravesarla.
Solo quando la Luna llena coincide con el punto exacto de su trayectoria en el que la sombra de la Tierra se cruza en su camino, ocurre la alineación completa y el eclipse se pone en marcha.
La sombra gigante que proyecta nuestro planeta
Cuando hablamos de la sombra de la Tierra, es fácil imaginar una sola mancha oscura extendiéndose por el espacio, pero en realidad está formada por dos regiones bien distintas: la penumbra y la umbra.
La penumbra es la zona exterior, donde la Tierra bloquea solo una parte de la luz solar. Por eso, cuando la Luna entra en la penumbra, el cambio suele ser discreto: a simple vista puede verse apenas un poco más apagada, e incluso hay personas que la observan sin darse cuenta de que hay un eclipse en curso.
La umbra, en cambio, es la región central y más oscura de la sombra terrestre, donde la Tierra bloquea por completo la luz directa del Sol. Cuando la Luna empieza a entrar en la umbra, el eclipse se vuelve mucho más evidente: primero se ve una pequeña mordida en uno de sus bordes, luego una porción cada vez mayor, y según cuánto llegue a meterse en esta región, el eclipse termina siendo parcial o total.
Los diferentes tipos de eclipses lunares
No todos los eclipses se ven igual: algunos son tan sutiles que casi pasan desapercibidos, y otros cambian por completo el aspecto de la Luna. En general se distinguen tres tipos.
Eclipse penumbral. Es el más discreto de todos. Ocurre cuando la Luna atraviesa únicamente la penumbra de la Tierra y, como sigue recibiendo buena parte de la luz solar, el cambio puede ser difícil de notar. En algunos casos se aprecia una zona ligeramente más oscura en el disco lunar; en otros, la diferencia es tan pequeña que casi nadie repara en que algo especial está pasando en el cielo. Aun así, sigue siendo un eclipse: la Luna está cruzando la parte exterior de la sombra terrestre.
Eclipse parcial. Aquí una parte de la Luna entra en la umbra y el fenómeno se vuelve mucho más llamativo. La sombra de la Tierra empieza a cubrir claramente una porción del disco lunar y el contraste se hace evidente, cubriendo desde una pequeña parte hasta casi toda la superficie visible, según la profundidad del eclipse. El de agosto de 2026 pertenece justamente a esta categoría, pero no es un eclipse parcial cualquiera: es uno muy profundo. En su momento máximo, cerca del 96% del disco lunar quedará dentro de la umbra, según la NASA, así que aunque técnicamente no sea total, visualmente puede resultar mucho más impactante de lo que muchos esperan al escuchar la palabra "parcial".
Eclipse total. Es probablemente el más conocido. Ocurre cuando la Luna entra por completo en la umbra terrestre, pero en lugar de desaparecer y volverse un círculo negro, suele adquirir tonalidades rojizas, cobrizas o anaranjadas. Es el fenómeno que popularmente conocemos como "Luna de Sangre", y aunque el nombre suene misterioso, la explicación tiene que ver con algo que vivimos todos los días en la Tierra: nuestra propia atmósfera.
Por qué la Luna puede volverse roja
Cuando la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre, no todos los colores que la componen se comportan igual: las tonalidades azuladas se dispersan con mucha facilidad, mientras que las rojizas y anaranjadas logran atravesarla y parte de esa luz se desvía hacia el interior de la sombra que proyecta la Tierra. Una pequeña porción de esa luz termina alcanzando la Luna, y eso es lo que hace que se vea de color rojo o cobrizo.
Visto así, es una imagen bastante extraordinaria: durante un eclipse profundo, buena parte de la luz que ilumina la Luna es, en realidad, la luz de todos los amaneceres y atardeceres que en ese momento ocurren alrededor del borde de la Tierra. Por eso cada eclipse tiene una apariencia distinta —algunos se ven de un rojo intenso, otros más cobrizos, otros anaranjados y otros bastante oscuros—, dependiendo de las condiciones de la atmósfera y de la cantidad de partículas presentes en ella en ese momento. No existen dos eclipses exactamente iguales.
El eclipse lunar del 27 y 28 de agosto de 2026
En Colombia podrá verse completo, siempre que el clima lo permita. Según los horarios calculados para Bogotá —y aplicables en términos generales al resto del país—, la fase penumbral comenzará alrededor de las 8:23 p. m. del jueves 27 de agosto, con un cambio todavía muy sutil. La fase parcial arrancará cerca de las 9:33 p. m., que es cuando la Luna empieza a entrar en la umbra y la sombra oscura se vuelve claramente visible. El máximo del eclipse se alcanzará aproximadamente a las 11:13 p. m., con la Luna profundamente metida en la sombra de la Tierra. Después empezará el proceso inverso: la fase parcial terminará cerca de la 1:00 a. m. del viernes 28 y la fase penumbral se cerrará alrededor de las 2:00 a. m. En total, contando desde el inicio de la fase penumbral hasta el final, el fenómeno se extiende por poco más de cinco horas.
Lo más interesante de esta noche no es un instante único, sino el proceso completo: al principio la Luna se ve casi normal, después aparece la sombra, más tarde una gran parte de su superficie queda oscurecida y, cerca del máximo, puede tomar esa tonalidad cobriza o rojiza tan característica.
¿Desde qué lugares del mundo se podrá observar?
Este eclipse será visible desde una región muy amplia del planeta. La fase parcial podrá observarse desde gran parte de América —con excepción de Alaska y el noroeste de Canadá—, además de zonas de Europa occidental y de África occidental.
La experiencia cambia según el lugar: en la mayor parte de América ocurrirá durante la noche, en algunas regiones de Europa y África será visible en las últimas horas de la madrugada o cerca del amanecer, y en otras zonas del planeta simplemente será de día durante el momento más importante del fenómeno. Esta es una de las grandes diferencias con un eclipse solar, que suele exigir estar dentro de una franja bastante limitada para verlo bien: un eclipse lunar, en cambio, puede seguirse al mismo tiempo desde enormes áreas de la Tierra. Mientras unos lo observan desde América, otros lo hacen desde Europa o África, todos mirando el mismo cielo.
¿Se podrá ver desde Colombia?
Sí. Colombia está dentro de la zona de visibilidad y, además, el horario es bastante favorable porque todo el fenómeno ocurre de noche: inicio de la fase penumbral a las 8:23 p. m., fase parcial desde las 9:33 p. m., máximo alrededor de las 11:13 p. m., fin de la fase parcial cerca de la 1:00 a. m. y cierre total del eclipse hacia las 2:00 a. m., todo en hora colombiana.
Eso sí, hay un factor que nadie controla: las nubes. Puedes tener el mejor eclipse del año sobre tu ciudad, pero si el cielo está cubierto, no habrá manera de verlo. Por eso conviene revisar el pronóstico del clima cerca de la fecha y buscar un lugar con buena vista del cielo. No hace falta ir a un observatorio: una terraza, un patio o un parque son más que suficientes, y tampoco se necesita ningún equipo especial.
¿Es peligroso mirar un eclipse lunar?
No. Un eclipse lunar se puede observar directamente a simple vista, sin gafas especiales, sin filtros y sin ningún tipo de protección para los ojos. Esta es una diferencia clave con los eclipses solares, en los que nunca se debe mirar directamente al Sol sin protección adecuada: la Luna no representa ese riesgo.
Si tienes binoculares o un telescopio, puedes usarlos para apreciar mejor los detalles de la superficie lunar y ver cómo la sombra avanza sobre sus cráteres y mares, pero no son necesarios en absoluto. Parte del atractivo de un eclipse lunar está precisamente en su sencillez: solo hace falta tener la Luna sobre el horizonte y un cielo razonablemente despejado.
Una curiosidad: desde la Luna se vería algo completamente distinto
Parte de esa luz rojiza que rodea a la Tierra es la misma que, al desviarse, llega hasta la superficie lunar y es la responsable de los tonos rojizos que vemos desde aquí abajo durante un eclipse profundo. Cambiar el punto de vista transforma completamente el fenómeno: desde la Tierra vemos cómo la Luna entra en nuestra sombra, y desde la Luna se vería cómo nuestro planeta eclipsa al Sol.
Los eclipses ayudaron a comprender el mundo
Hoy podemos calcular los eclipses con una precisión enorme: sabemos cuándo van a ocurrir, a qué hora y desde qué regiones serán visibles. Pero durante gran parte de la historia humana, un eclipse era un acontecimiento profundamente misterioso.
Imagina vivir hace miles de años: una noche de Luna llena ilumina el paisaje y, de pronto, una sombra empieza a avanzar sobre ella hasta darle un color rojizo, sin ninguna explicación disponible. No sorprende que distintas civilizaciones lo hayan interpretado de maneras muy distintas: algunos lo vieron como un presagio, otros imaginaron criaturas devorando la Luna y otros lo asociaron con hechos sobrenaturales. Pero también hubo quienes empezaron a preguntarse no solo qué significaba un eclipse, sino por qué ocurría, y con la observación constante del cielo fueron descubriendo que estos fenómenos seguían patrones que se repetían y podían anticiparse.
Los eclipses lunares también ayudaron a entender mejor nuestro propio planeta: al observar que la sombra que la Tierra proyecta sobre la Luna tiene siempre un borde curvo, distintas culturas antiguas encontraron ahí una de las pistas que apoyaban la idea de que vivimos en un planeta de forma esférica.
Por qué un eclipse lunar no provoca terremotos ni desastres
A lo largo de los años han circulado muchas creencias que relacionan los eclipses con terremotos, tormentas, erupciones o grandes catástrofes, pero no existe evidencia científica que respalde esa idea. Un eclipse es, ante todo, una cuestión de geometría y de luz: la Tierra, la Luna y el Sol simplemente cambian su posición relativa, y lo que nosotros percibimos es un cambio en la iluminación de la Luna.
El eclipse no añade ninguna fuerza nueva sobre el planeta, no provoca terremotos ni huracanes y no significa que algo esté a punto de ocurrir. Y aunque durante siglos fue considerado un fenómeno misterioso, el hecho de que hoy podamos calcularlo con tanta precisión no le quita nada de belleza: si acaso, la aumenta, porque sabemos que estamos presenciando una alineación real entre tres mundos.
¿Los animales notan un eclipse lunar?
Los animales son sensibles a los cambios en su entorno, incluida la cantidad de luz, pero no todos reaccionan igual, y un eclipse lunar no transforma la noche de forma tan brusca como un eclipse solar transforma el día. En algunas especies nocturnas o con comportamientos ligados a la iluminación, el cambio puede notarse, pero no hay una reacción universal: lo que para nosotros es un espectáculo astronómico puede ser, para otras especies, apenas una variación pasajera de luz.
¿Se puede fotografiar un eclipse lunar con un teléfono?
Sí, aunque lograr una foto realmente buena puede requerir algo de paciencia. Uno de los retos es que, aunque la Luna se ve enorme a simple vista, ocupa una parte muy pequeña de la imagen cuando se fotografía con un celular; el zoom digital puede ayudar a que se vea más grande, pero también reduce la calidad. Si tu teléfono tiene modo manual, bajar un poco la exposición ayuda a conservar los detalles de la Luna, y usar un trípode marca una gran diferencia para mantener la cámara estable en la oscuridad.
Pero hay otra opción que suele dar resultados todavía más interesantes: en lugar de intentar capturar solo la Luna, conviértela en parte de una escena más amplia. Una Luna eclipsada sobre el perfil de una ciudad, detrás de una montaña, entre las ramas de un árbol o acompañada por la silueta de alguien mirando el cielo suele contar mucha más historia que una foto extremadamente ampliada del satélite.
El eclipse de agosto pasará, pero los eclipses continuarán
Esta es una de las razones por las que este artículo seguirá siendo útil después del 28 de agosto de 2026. Ese eclipse en particular quedará como un evento concreto: algunas personas lo habrán visto completo, otras habrán tomado fotos y, lamentablemente, otras se lo perderán por culpa de las nubes. Pero el fenómeno en sí va a seguir ocurriendo.
Habrá nuevos eclipses lunares: algunos apenas perceptibles y penumbrales, otros parciales, y en algunas ocasiones volverá a producirse un eclipse total en el que la Luna quede completamente sumergida en la umbra. La geometría del sistema Tierra-Luna-Sol va a seguir generando estos encuentros, así que si estás leyendo esto mucho después de agosto de 2026, la explicación sigue siendo exactamente la misma: la próxima vez que escuches que viene un eclipse lunar, ya sabrás por qué la Luna entra en la sombra, qué diferencia hay entre la penumbra y la umbra, y por qué nuestro satélite puede cambiar de color.
Si te fascinan los grandes fenómenos que ocurren en el espacio y su relación con nuestro planeta, también puedes descubrir qué pasaría si un asteroide impactara la Tierra y cómo afectaría al clima, los océanos y la vida.
Preguntas frecuentes sobre los eclipses de Luna
¿Qué es un eclipse lunar?
Ocurre cuando la Tierra se coloca entre el Sol y la Luna y proyecta su sombra sobre nuestro satélite.
¿Por qué no hay un eclipse lunar todos los meses?
Porque la órbita de la Luna está inclinada. En la mayoría de las Lunas llenas, la Luna pasa un poco por encima o por debajo de la sombra de la Tierra sin llegar a atravesarla.
¿Cuáles son los tipos de eclipses lunares?
Penumbral, parcial y total.
¿Por qué la Luna se vuelve roja durante un eclipse?
Porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre y se desvía hacia la Luna. Las tonalidades rojizas y anaranjadas son las que logran llegar hasta el satélite, dándole ese color cobrizo o rojo característico.
¿Es peligroso mirar un eclipse lunar?
No. Se puede observar directamente a simple vista, sin necesidad de gafas ni filtros especiales.
¿El eclipse del 27 y 28 de agosto de 2026 será total?
No, será un eclipse parcial muy profundo. En su momento máximo, cerca del 96% del disco lunar quedará dentro de la umbra de la Tierra.
¿A qué hora se verá el máximo del eclipse en Colombia?
Aproximadamente a las 11:13 p. m. del jueves 27 de agosto de 2026, hora colombiana.
¿Se podrá observar el eclipse desde Colombia?
Sí. Colombia está dentro de la zona desde donde será visible el eclipse completo, siempre que el clima lo permita.
¿Los eclipses lunares provocan terremotos o desastres naturales?
No. No existe evidencia científica que respalde esa creencia.









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